Errante sobre el mar de niebla
Esta imagen la tomé hace ya algunos meses. El entorno era increíble, el viento del oeste empujaba el mar de nubes en mi dirección, el cielo se teñía de colores y el sol se ocultaba en el horizonte dejando ver sus últimos rayos de luz. Sólo tenía que apretar el botón…. Ese lugar es especial, estar allí sentado observando aquella imagen transmitía una paz difícil de explicar. “Jamás pensé que en Gran Canaria hubiera sitios tan bonitos como este” dijo una voz tras de mi…
Hace poco he terminado de leer un libro cuya portada estaba ilustrada con esta imagen, Errante sobre el mar de niebla de Caspar David Friedich, uno de los principales exponentes de la pintura romántica alemana. Desde el principio me llamó la atención y tuvo que ser una amiga la que me recordara el cierto aire que se daba con la foto. Ambas imágenes me transmiten las mismas sensaciones. A partir de la semana que viene decorará una de las paredes de mi habitación.

