Senderismo vol 4.0
Gran Canaria no deja de sorprenderme, lo pequeña que es la isla y la variedad de cosas que tiene.
Hace pocos días he salido de pateo con Brendan Baeza, un magnífico senderista y excelente pintor, y he podido disfrutar de esa increíble diversidad. Acantilados que literalmente acojonan, barrancos, pinares, águilas….
No hay nada como coger la mochila, adentrate entre la vegetación y respirar ese olor a resina de pino, escuchar los graznidos de un cernícalo en medio del silencio más absoluto o disfrutar de una buena sombra durante un descanso…..esto no se paga con dinero.
El camino se sucede entre estrechos pasos que guían canales de agua hasta la costa. Los cortes en las montañas son brutales y mirar hacia abajo no es la mejor de las ideas. El vértigo a veces me deja “off” pero después de unos minutos mirando al vacío uno se acaba “medio acostumbrando”.
La última imagen del día para el mar azul que separa las dos islas capitalinas.





Preciosas fotos